Índice
Por qué necesitas los dos informes, no solo uno
El informe DGT: qué cubre y qué no cubre
El informe CARFAX: qué cubre y qué no cubre
Comparativa completa: DGT vs CARFAX
Cuándo usar cada uno y cuándo usar los dos
Cómo interpretar los informes para tomar decisiones de precio
Alternativas a CARFAX: CarVertical y otras opciones
Cómo integrar los informes en el proceso de compra
Preguntas frecuentes

Por qué necesitas los dos informes, no solo uno
Un concesionario que solo consulta el informe DGT antes de cada compra tiene protección frente a cargas registrales y problemas administrativos, pero puede estar comprando coches con siniestros graves no declarados o con kilometraje alterado sin saberlo. Uno que solo usa CARFAX puede pasar por alto un embargo activo que bloqueará la transferencia durante semanas.
Los dos informes cubren ángulos distintos del mismo vehículo. El informe DGT es la fuente oficial española: datos registrales, cargas legales, estado administrativo. CARFAX es una base de datos privada internacional: historial de siniestros, lecturas de kilometraje de múltiples fuentes, uso del vehículo. La visión completa del historial de un vehículo requiere los dos.
El coste combinado de los dos informes para un coche de precio medio es de entre 20 y 40 euros. En el contexto de una operación de 8.000-15.000 euros, es una de las inversiones con mejor retorno por euro que puede hacer un concesionario: un informe negativo que detectas antes de comprar puede evitarte miles de euros en problemas.
Para ver cómo los informes encajan en el proceso completo de evitar errores al comprar, consulta la guía sobre los errores que más dinero cuestan al comprar coches para revender.
El informe DGT: qué cubre y qué no cubre
El informe de la Dirección General de Tráfico es la fuente oficial y legal de información sobre cualquier vehículo matriculado en España. Se solicita a través de la sede electrónica de la DGT con la matrícula o el número de bastidor, cuesta 8,67 euros y está disponible en minutos.
Qué incluye:
Titular actual y titulares anteriores, con fechas de cada cambio de titularidad. Número total de propietarios registrales. Fecha de primera matriculación. Estado administrativo del vehículo (alta, baja temporal, baja definitiva, exportación). Historial completo de ITVs con las fechas y el kilometraje declarado en cada inspección. Cargas activas: embargos, reservas de dominio, precintos administrativos. Sanciones de tráfico pendientes que pueden bloquear la transferencia.
Qué no incluye:
Historial de siniestros (los accidentes no quedan registrados en los datos de la DGT). Historial de mantenimiento (las revisiones en taller no se comunican a Tráfico). Uso del vehículo (si fue taxi, vehículo de empresa, alquiler o flota). Importaciones y exportaciones anteriores (solo consta la matriculación española).
La información más crítica del informe DGT para la decisión de compra: las cargas activas y la coherencia del kilometraje entre ITVs. Si hay un embargo o reserva de dominio vigente, el vehículo no puede transferirse hasta cancelarlo. Si el kilometraje declarado en una ITV es superior al del contador actual, hay una manipulación del odómetro.
Para entender en detalle qué tipo de cargas pueden aparecer y cómo resolverlas, puedes consultar la guía sobre cómo saber si un coche tiene cargas.
El informe CARFAX: qué cubre y qué no cubre
CARFAX es una empresa privada estadounidense con presencia en Europa que recopila datos de vehículos de múltiples fuentes: aseguradoras, talleres, ITV, importadores, organismos de tráfico de distintos países y flotas. No es una fuente oficial, pero la amplitud de sus datos la hace muy valiosa para detectar problemas que no constan en los registros oficiales.
Qué incluye:
Historial de siniestros reportados a aseguradoras (si la reparación pasó por el seguro). Lecturas de kilometraje de múltiples fuentes y en distintas fechas, lo que permite detectar manipulaciones que el historial de ITV no siempre captura. Historial de uso: si el vehículo fue taxi, vehículo de alquiler, flota corporativa o leasing. Historial de importaciones y exportaciones entre países europeos. En algunos casos, historial de mantenimiento si el taller comparte datos con CARFAX.
Qué no incluye:
Cargas registrales españolas (embargos, reservas de dominio): esto es exclusivo del informe DGT. Siniestros reparados sin pasar por el seguro: si el propietario pagó la reparación de su bolsillo, no queda constancia. Datos de talleres que no comparten información con CARFAX, que en España sigue siendo una parte significativa del total.
La información más crítica del CARFAX para la decisión de compra: los siniestros registrados y las lecturas de kilometraje de distintas fuentes. Un siniestro grave registrado puede reducir el valor de mercado del vehículo entre un 10% y un 25%, lo que tiene impacto directo en el precio que puedes pedir al revenderlo.
Comparativa completa: DGT vs CARFAX
Información | Informe DGT | Informe CARFAX |
|---|---|---|
Titular actual y anteriores | ✅ | ✅ parcial |
Fecha de matriculación | ✅ | ✅ |
Historial de ITVs y km | ✅ | ✅ (más fuentes) |
Cargas y embargos | ✅ | ❌ |
Sanciones pendientes | ✅ | ❌ |
Estado administrativo | ✅ | ❌ |
Historial de siniestros | ❌ | ✅ (si reportados) |
Uso del vehículo (taxi, flota) | ❌ | ✅ |
Importaciones/exportaciones | Parcial | ✅ |
Historial de mantenimiento | ❌ | Parcial |
Coste (2026) | 8,67 € | Desde 9,99 € |
Fuente | Oficial (DGT) | Privada (empresa) |
Cuándo usar cada uno y cuándo usar los dos
Solo informe DGT (mínimo imprescindible): para cualquier compra, independientemente del precio y del origen. Es el coste mínimo de verificación que no debería omitirse nunca. Sin él, no tienes información sobre cargas ni sobre la coherencia del kilometraje en ITVs.
Solo CARFAX: no tiene sentido por sí solo. Sin el informe DGT no sabes si hay cargas que bloqueen la transferencia.
Los dos informes (recomendado): para vehículos de más de 8.000-10.000 euros, para coches con historial poco claro o procedencia incierta, para vehículos importados (donde CARFAX tiene más datos del historial en el país de origen), y para coches de subastas donde la información del vendedor es limitada.
Para coches de precio bajo (menos de 5.000 euros) con origen conocido: el informe DGT es suficiente en la mayoría de los casos. El coste de CARFAX representa un porcentaje mayor del margen disponible y puede no justificarse para ese rango de precio.
Para ver cómo integrar los informes en el proceso completo de revisión previa a cada compra, consulta la guía de qué revisar antes de comprar un coche para revender.
Cómo interpretar los informes para tomar decisiones de precio
Un informe negativo no significa necesariamente que no debas comprar el coche: significa que tienes información para ajustar el precio de compra o para decidir si la operación es viable.
Siniestro leve registrado en CARFAX (daño estético, reparación de carrocería sin afectación estructural): reduce el precio de mercado del vehículo entre un 5% y un 10%. Debes ajustar tanto tu oferta de compra como el precio de venta, y declararlo en el contrato de venta al cliente.
Siniestro grave registrado en CARFAX (airbags activados, daño estructural, declarado pérdida total): reduce el precio de mercado entre un 15% y un 30% dependiendo de la gravedad. Evalúa cuidadosamente si el mercado local tiene compradores para ese perfil de vehículo antes de cerrar la compra.
Discrepancia de kilometraje entre ITVs o entre CARFAX e ITV: señal de manipulación del odómetro. Salvo circunstancias excepcionales muy bien justificadas, esta discrepancia debe ser motivo de descarte de la operación. Vender un coche con kilometraje manipulado, aunque no lo sepas, genera responsabilidad legal.
Carga activa en el informe DGT: la operación no puede cerrarse hasta que la carga esté cancelada. Puedes acordar con el vendedor que la cancelación es condición previa a la compra, pero no pagues hasta que el informe DGT limpio esté en tu mano. Para entender cómo gestionar coches con cargas, puedes consultar la guía sobre cómo quitar un embargo de un coche.
Alternativas a CARFAX: CarVertical y otras opciones
CARFAX no es la única plataforma de historial de vehículos. Dependiendo del origen del vehículo y del tipo de información que necesites, otras alternativas pueden ser igual de útiles.
CarVertical es la alternativa europea más usada. Tiene una cobertura similar a CARFAX en mercados europeos y en algunos casos mejor integración con fuentes de datos españolas. El coste es comparable. Para coches de origen europeo, es una buena alternativa o complemento a CARFAX.
AutoDNA es otra plataforma con buena cobertura en Europa del Este, útil para vehículos importados de Polonia, República Checa, Alemania o países bálticos.
Informe de historial de la propia DGT: el informe DGT ya incluye el historial de ITVs con kilometraje, que en coches con muchas inspecciones da una trazabilidad bastante completa del uso del vehículo sin necesidad de plataformas adicionales.
Para coches importados de fuera de Europa, CARFAX tiene mejor cobertura que las alternativas europeas, especialmente para vehículos procedentes de Estados Unidos, Canadá o Japón.

Cómo integrar los informes en el proceso de compra
La consulta de los informes debe estar integrada como paso obligatorio en el proceso de evaluación de cada vehículo, no como una verificación opcional que se hace "cuando hay dudas".
El momento correcto es antes de hacer ninguna oferta económica al vendedor. Si el informe revela problemas, tienes la información para ajustar la oferta o descartarla antes de haber comprometido nada. Si lo consultas después de haber acordado el precio, negociar a la baja basándote en información que acaba de aparecer genera fricción con el vendedor.
Los informes también deben guardarse en el expediente digital del vehículo. En caso de reclamación posterior del comprador sobre el estado o el historial del coche, el informe consultado antes de la compra es la prueba de que actuaste con diligencia y con la información disponible en ese momento. Para ver cómo organizar el expediente completo de cada vehículo, puedes revisar la guía sobre documentación obligatoria en cada operación de compraventa.
Más de 750 compraventas ya usan Dealcar para gestionar su operativa diaria
Dealcar permite consultar el informe DGT directamente desde la ficha de cada vehículo y vincular los informes de historial al expediente del coche. Con cada verificación registrada en el expediente, la información está disponible para el equipo de ventas en el momento de la venta y para cualquier revisión posterior.
Si quieres ver cómo funciona, puedes agendar una demo gratuita en dealcar.io.
Preguntas frecuentes
¿El informe DGT es suficiente para la mayoría de compras?
Para detectar cargas registrales y verificar la coherencia del kilometraje en ITVs, sí. Para detectar siniestros no declarados o uso como taxi/flota, no. La decisión de añadir CARFAX depende del precio del vehículo y del riesgo estimado de la operación.
¿CARFAX detecta todos los siniestros?
No. Solo los que pasaron por el seguro y fueron reportados a bases de datos que CARFAX tiene acceso. Un accidente reparado de forma privada sin intervención del seguro no queda registrado. La inspección física del vehículo sigue siendo necesaria para detectar reparaciones no documentadas.
¿Los informes tienen valor legal en caso de reclamación?
Sí como prueba de diligencia. Si compraste de buena fe basándote en informes que no mostraban problemas, tienes un argumento sólido ante reclamaciones del vendedor o del comprador final. No eliminan la responsabilidad legal, pero sí acreditan que actuaste con la información disponible.
¿Cuánto tiempo son válidos los informes?
No tienen fecha de caducidad como tal, pero su información es relevante para el momento en que se consultan. Un informe DGT de hace tres meses puede no reflejar una carga que se registró posteriormente. Para compras, consulta siempre el informe el mismo día o el día anterior a la operación.
Índice
Por qué necesitas los dos informes, no solo uno
El informe DGT: qué cubre y qué no cubre
El informe CARFAX: qué cubre y qué no cubre
Comparativa completa: DGT vs CARFAX
Cuándo usar cada uno y cuándo usar los dos
Cómo interpretar los informes para tomar decisiones de precio
Alternativas a CARFAX: CarVertical y otras opciones
Cómo integrar los informes en el proceso de compra
Preguntas frecuentes

Por qué necesitas los dos informes, no solo uno
Un concesionario que solo consulta el informe DGT antes de cada compra tiene protección frente a cargas registrales y problemas administrativos, pero puede estar comprando coches con siniestros graves no declarados o con kilometraje alterado sin saberlo. Uno que solo usa CARFAX puede pasar por alto un embargo activo que bloqueará la transferencia durante semanas.
Los dos informes cubren ángulos distintos del mismo vehículo. El informe DGT es la fuente oficial española: datos registrales, cargas legales, estado administrativo. CARFAX es una base de datos privada internacional: historial de siniestros, lecturas de kilometraje de múltiples fuentes, uso del vehículo. La visión completa del historial de un vehículo requiere los dos.
El coste combinado de los dos informes para un coche de precio medio es de entre 20 y 40 euros. En el contexto de una operación de 8.000-15.000 euros, es una de las inversiones con mejor retorno por euro que puede hacer un concesionario: un informe negativo que detectas antes de comprar puede evitarte miles de euros en problemas.
Para ver cómo los informes encajan en el proceso completo de evitar errores al comprar, consulta la guía sobre los errores que más dinero cuestan al comprar coches para revender.
El informe DGT: qué cubre y qué no cubre
El informe de la Dirección General de Tráfico es la fuente oficial y legal de información sobre cualquier vehículo matriculado en España. Se solicita a través de la sede electrónica de la DGT con la matrícula o el número de bastidor, cuesta 8,67 euros y está disponible en minutos.
Qué incluye:
Titular actual y titulares anteriores, con fechas de cada cambio de titularidad. Número total de propietarios registrales. Fecha de primera matriculación. Estado administrativo del vehículo (alta, baja temporal, baja definitiva, exportación). Historial completo de ITVs con las fechas y el kilometraje declarado en cada inspección. Cargas activas: embargos, reservas de dominio, precintos administrativos. Sanciones de tráfico pendientes que pueden bloquear la transferencia.
Qué no incluye:
Historial de siniestros (los accidentes no quedan registrados en los datos de la DGT). Historial de mantenimiento (las revisiones en taller no se comunican a Tráfico). Uso del vehículo (si fue taxi, vehículo de empresa, alquiler o flota). Importaciones y exportaciones anteriores (solo consta la matriculación española).
La información más crítica del informe DGT para la decisión de compra: las cargas activas y la coherencia del kilometraje entre ITVs. Si hay un embargo o reserva de dominio vigente, el vehículo no puede transferirse hasta cancelarlo. Si el kilometraje declarado en una ITV es superior al del contador actual, hay una manipulación del odómetro.
Para entender en detalle qué tipo de cargas pueden aparecer y cómo resolverlas, puedes consultar la guía sobre cómo saber si un coche tiene cargas.
El informe CARFAX: qué cubre y qué no cubre
CARFAX es una empresa privada estadounidense con presencia en Europa que recopila datos de vehículos de múltiples fuentes: aseguradoras, talleres, ITV, importadores, organismos de tráfico de distintos países y flotas. No es una fuente oficial, pero la amplitud de sus datos la hace muy valiosa para detectar problemas que no constan en los registros oficiales.
Qué incluye:
Historial de siniestros reportados a aseguradoras (si la reparación pasó por el seguro). Lecturas de kilometraje de múltiples fuentes y en distintas fechas, lo que permite detectar manipulaciones que el historial de ITV no siempre captura. Historial de uso: si el vehículo fue taxi, vehículo de alquiler, flota corporativa o leasing. Historial de importaciones y exportaciones entre países europeos. En algunos casos, historial de mantenimiento si el taller comparte datos con CARFAX.
Qué no incluye:
Cargas registrales españolas (embargos, reservas de dominio): esto es exclusivo del informe DGT. Siniestros reparados sin pasar por el seguro: si el propietario pagó la reparación de su bolsillo, no queda constancia. Datos de talleres que no comparten información con CARFAX, que en España sigue siendo una parte significativa del total.
La información más crítica del CARFAX para la decisión de compra: los siniestros registrados y las lecturas de kilometraje de distintas fuentes. Un siniestro grave registrado puede reducir el valor de mercado del vehículo entre un 10% y un 25%, lo que tiene impacto directo en el precio que puedes pedir al revenderlo.
Comparativa completa: DGT vs CARFAX
Información | Informe DGT | Informe CARFAX |
|---|---|---|
Titular actual y anteriores | ✅ | ✅ parcial |
Fecha de matriculación | ✅ | ✅ |
Historial de ITVs y km | ✅ | ✅ (más fuentes) |
Cargas y embargos | ✅ | ❌ |
Sanciones pendientes | ✅ | ❌ |
Estado administrativo | ✅ | ❌ |
Historial de siniestros | ❌ | ✅ (si reportados) |
Uso del vehículo (taxi, flota) | ❌ | ✅ |
Importaciones/exportaciones | Parcial | ✅ |
Historial de mantenimiento | ❌ | Parcial |
Coste (2026) | 8,67 € | Desde 9,99 € |
Fuente | Oficial (DGT) | Privada (empresa) |
Cuándo usar cada uno y cuándo usar los dos
Solo informe DGT (mínimo imprescindible): para cualquier compra, independientemente del precio y del origen. Es el coste mínimo de verificación que no debería omitirse nunca. Sin él, no tienes información sobre cargas ni sobre la coherencia del kilometraje en ITVs.
Solo CARFAX: no tiene sentido por sí solo. Sin el informe DGT no sabes si hay cargas que bloqueen la transferencia.
Los dos informes (recomendado): para vehículos de más de 8.000-10.000 euros, para coches con historial poco claro o procedencia incierta, para vehículos importados (donde CARFAX tiene más datos del historial en el país de origen), y para coches de subastas donde la información del vendedor es limitada.
Para coches de precio bajo (menos de 5.000 euros) con origen conocido: el informe DGT es suficiente en la mayoría de los casos. El coste de CARFAX representa un porcentaje mayor del margen disponible y puede no justificarse para ese rango de precio.
Para ver cómo integrar los informes en el proceso completo de revisión previa a cada compra, consulta la guía de qué revisar antes de comprar un coche para revender.
Cómo interpretar los informes para tomar decisiones de precio
Un informe negativo no significa necesariamente que no debas comprar el coche: significa que tienes información para ajustar el precio de compra o para decidir si la operación es viable.
Siniestro leve registrado en CARFAX (daño estético, reparación de carrocería sin afectación estructural): reduce el precio de mercado del vehículo entre un 5% y un 10%. Debes ajustar tanto tu oferta de compra como el precio de venta, y declararlo en el contrato de venta al cliente.
Siniestro grave registrado en CARFAX (airbags activados, daño estructural, declarado pérdida total): reduce el precio de mercado entre un 15% y un 30% dependiendo de la gravedad. Evalúa cuidadosamente si el mercado local tiene compradores para ese perfil de vehículo antes de cerrar la compra.
Discrepancia de kilometraje entre ITVs o entre CARFAX e ITV: señal de manipulación del odómetro. Salvo circunstancias excepcionales muy bien justificadas, esta discrepancia debe ser motivo de descarte de la operación. Vender un coche con kilometraje manipulado, aunque no lo sepas, genera responsabilidad legal.
Carga activa en el informe DGT: la operación no puede cerrarse hasta que la carga esté cancelada. Puedes acordar con el vendedor que la cancelación es condición previa a la compra, pero no pagues hasta que el informe DGT limpio esté en tu mano. Para entender cómo gestionar coches con cargas, puedes consultar la guía sobre cómo quitar un embargo de un coche.
Alternativas a CARFAX: CarVertical y otras opciones
CARFAX no es la única plataforma de historial de vehículos. Dependiendo del origen del vehículo y del tipo de información que necesites, otras alternativas pueden ser igual de útiles.
CarVertical es la alternativa europea más usada. Tiene una cobertura similar a CARFAX en mercados europeos y en algunos casos mejor integración con fuentes de datos españolas. El coste es comparable. Para coches de origen europeo, es una buena alternativa o complemento a CARFAX.
AutoDNA es otra plataforma con buena cobertura en Europa del Este, útil para vehículos importados de Polonia, República Checa, Alemania o países bálticos.
Informe de historial de la propia DGT: el informe DGT ya incluye el historial de ITVs con kilometraje, que en coches con muchas inspecciones da una trazabilidad bastante completa del uso del vehículo sin necesidad de plataformas adicionales.
Para coches importados de fuera de Europa, CARFAX tiene mejor cobertura que las alternativas europeas, especialmente para vehículos procedentes de Estados Unidos, Canadá o Japón.

Cómo integrar los informes en el proceso de compra
La consulta de los informes debe estar integrada como paso obligatorio en el proceso de evaluación de cada vehículo, no como una verificación opcional que se hace "cuando hay dudas".
El momento correcto es antes de hacer ninguna oferta económica al vendedor. Si el informe revela problemas, tienes la información para ajustar la oferta o descartarla antes de haber comprometido nada. Si lo consultas después de haber acordado el precio, negociar a la baja basándote en información que acaba de aparecer genera fricción con el vendedor.
Los informes también deben guardarse en el expediente digital del vehículo. En caso de reclamación posterior del comprador sobre el estado o el historial del coche, el informe consultado antes de la compra es la prueba de que actuaste con diligencia y con la información disponible en ese momento. Para ver cómo organizar el expediente completo de cada vehículo, puedes revisar la guía sobre documentación obligatoria en cada operación de compraventa.
Más de 750 compraventas ya usan Dealcar para gestionar su operativa diaria
Dealcar permite consultar el informe DGT directamente desde la ficha de cada vehículo y vincular los informes de historial al expediente del coche. Con cada verificación registrada en el expediente, la información está disponible para el equipo de ventas en el momento de la venta y para cualquier revisión posterior.
Si quieres ver cómo funciona, puedes agendar una demo gratuita en dealcar.io.
Preguntas frecuentes
¿El informe DGT es suficiente para la mayoría de compras?
Para detectar cargas registrales y verificar la coherencia del kilometraje en ITVs, sí. Para detectar siniestros no declarados o uso como taxi/flota, no. La decisión de añadir CARFAX depende del precio del vehículo y del riesgo estimado de la operación.
¿CARFAX detecta todos los siniestros?
No. Solo los que pasaron por el seguro y fueron reportados a bases de datos que CARFAX tiene acceso. Un accidente reparado de forma privada sin intervención del seguro no queda registrado. La inspección física del vehículo sigue siendo necesaria para detectar reparaciones no documentadas.
¿Los informes tienen valor legal en caso de reclamación?
Sí como prueba de diligencia. Si compraste de buena fe basándote en informes que no mostraban problemas, tienes un argumento sólido ante reclamaciones del vendedor o del comprador final. No eliminan la responsabilidad legal, pero sí acreditan que actuaste con la información disponible.
¿Cuánto tiempo son válidos los informes?
No tienen fecha de caducidad como tal, pero su información es relevante para el momento en que se consultan. Un informe DGT de hace tres meses puede no reflejar una carga que se registró posteriormente. Para compras, consulta siempre el informe el mismo día o el día anterior a la operación.




