
Cómo detectar un accidente grave en un coche usado
19 Jan 2026
En VO, un golpe leve es normal: aleta repintada, para golpes tocado, algún roce de aparcamiento. El problema empieza cuando hablamos de un accidente grave, de los que afectan a estructura, seguridad pasiva o geometría del coche. Es el típico caso que “por fuera está perfecto”, pero por dentro deja señales… y si entra en stock sin detectarlo, acaba en reclamaciones, devoluciones y una venta complicada.
La forma más fiable de reducir el riesgo no es “mirarlo mejor”, sino tener un proceso repetible en tres capas: primero filtras con documentación, luego inspección visual con criterio y, si hay duda real, confirmas con prueba dinámica y verificación técnica.
Qué entendemos por “accidente grave” en un coche usado
Para decidir rápido, piensa en esto: accidente grave no es “un panel repintado”, es cuando hay indicios de que el coche ha sufrido un impacto que puede comprometer estructura o seguridad.
En concesionario, considéralo grave si hay señales de:
Daño estructural (largueros, travesaños, torretas, pilares, suelo, cuna motor, chasis/subchasis)
Airbags disparados o pretensores activados con reparación poco clara
Descuadres que afectan a alineación, dirección o geometría de forma persistente
Reparaciones con corte/soldadura en zonas sensibles o sustitución estructural sin trazabilidad
Paso 1: comprobación documental
Aquí no vas a “descubrir el accidente” con un papel, pero sí puedes detectar incoherencias que justifican una inspección más dura o directamente un descarte.
Informe DGT completo
Úsalo como filtro para ver si el historial tiene sentido. Las red flags típicas son:
Cambios de titularidad demasiado frecuentes o poco coherentes
Saltos raros en kilometraje o ITV
ITV con defectos graves repetidos (posible pista de problemas de seguridad)
Situación administrativa con incidencias que complican la operación
Ojo: el informe DGT no es un registro de siniestros. Te sirve para detectar “cosas que no cuadran” y decidir cuánto escalar la revisión.
Informes de historial (tipo CARFAX) en importados o casos raros
Es útil como segunda fuente cuando el coche es importado o el historial viene flojo. Lo importante es cómo lo uses:
Si aparece un siniestro, pide trazabilidad: facturas, fotos, taller y explicación coherente
Si no aparece nada, no significa que no haya pasado nada: sigue con inspección y prueba
Facturas y mantenimiento
Aquí a veces está el patrón real. En especial, revisa si hay:
Facturas de chapa/pintura repetidas
Sustitución de airbags/pretensores
Alineaciones frecuentes
Cambios de suspensión repetidos en el mismo eje
Si no hay papeles y el coche está “demasiado perfecto”, sube el nivel de verificación.
Paso 2: inspección visual
La inspección visual no va de buscar un arañazo; va de detectar señales que, juntas, te cuentan una historia.
1) Descuadres y holguras en carrocería
Empieza desde lejos, para ver simetrías. Luego acércate a lo que más delata reparaciones mal resueltas:
Holguras irregulares entre capó, aletas y puertas
Puertas que no cierran suaves (hay que “tirar” o ajustar)
Ruedas que no “asientan igual” en los pasos de rueda
Un síntoma aislado puede ser ajuste. Varios a la vez suelen indicar reparación seria.
2) Tornillería y bisagras
Busca acumulación de indicios:
Tornillos con marcas de herramienta
Bisagras con pintura saltada
Repintado “por encima” de gomas o remates
No es prueba definitiva, pero suma puntos de sospecha cuando aparece en varias zonas.
3) Pintura: diferenciar un roce de una reparación grande
Un panel repintado puede ser normal. Lo que ya no es tan normal es ver:
Varios paneles con diferencias fuertes de acabado
Transiciones raras (cortes de pintura)
Zonas que sugieren masilla o “relleno”
Si lo ves, pasa al siguiente nivel: bajos y estructura.
4) Bajos y puntos estructurales
Si puedes elevarlo, mejor. Si no, luz y paciencia:
Pliegues, abolladuras o soldaduras raras en largueros/travesaños
Soportes de suspensión con deformaciones o piezas nuevas solo de un lado
Pasos de rueda con masilla/pintura irregular y ajustes pobres
5) Airbags y seguridad pasiva
Si sospechas, no lo dejes en “me parece”. Señales típicas:
Volante/salpicadero mal encajados o con textura distinta
Cinturones con etiquetas “nuevas” solo delante
Testigo de airbag con comportamiento extraño al dar contacto
En ese punto: diagnosis y, si hace falta, peritaje.
6) Cristales y faros
Parabrisas + faros cambiados + frontal repintado puede cuadrar con golpe frontal. No condena solo, pero sí te obliga a validar con pruebas.
Paso 3: prueba dinámica y verificación técnica
Una prueba corta, pero intencional, vale oro. Busca síntomas que se repiten en coches con reparaciones “no perfectas”.
En 10–15 minutos, apunta si aparece:
El coche se va a un lado en recta
Vibración al frenar o a cierta velocidad
Volante torcido para ir recto
Ruidos de suspensión localizados (un solo lado)
Dirección que no centra bien
Si te aparecen dos o tres señales juntas, deja de interpretarlo y pasa al taller.
Preguntas útiles para detectar si un coche ha tenido un accidente
¿Cómo saber si un coche usado ha tenido un accidente grave? Con un método en 3 pasos: revisión documental (DGT + facturas + historial), inspección visual orientada a estructura/airbags y prueba dinámica con verificación técnica si hay dudas.
¿El informe de la DGT muestra accidentes? No es un registro de accidentes. Sirve para detectar incoherencias y riesgos (titulares, km, ITV, incidencias) y decidir si hay que escalar inspección o peritaje.
¿Qué señales apuntan a daño estructural en un coche usado? Holguras irregulares, descuadres, soldaduras no originales en zonas estructurales, deformaciones en puntos de suspensión y problemas persistentes de alineación o dirección.
¿Merece la pena pagar un informe tipo CARFAX? En importados o historiales poco claros puede aportar datos extra, pero no recoge todos los siniestros. Es un complemento, no un sustituto de inspección y prueba.
